Imágenes © L’Oréal/DR Niôsome Lancôme © HONDODIGITAL
1909: Nacimiento de la sociedad
Eugène Schueller, egresado en 1904 de la Escuela Nacional Superior de Química de París, crea el 30 de julio de 1909 la “Sociedad Francesa de los Tintes Inofensivos para Cabello”, que se convertirá más tarde en L’Oréal.
Flash back: a partir de 1907, Eugène Schueller, un joven químico lleno de ideas crea sus primeras fórmulas de tintes para cabello, bautizadas “Oréal”, a base de compuestos químicos inofensivos. Un hecho notable para la época, ya que ofrecen una gama matizada de colores, mientras que los métodos existentes, a base de henna y compuestos de sales minerales producen un resultado artificial. El 24 de marzo de 1908, registra su 1a patente (n°383920).
“La Coiffure de París”: una asociación con la prensa: En octubre de 1909 aparece el primer número de “La Coiffure de París”, que recurre a médicos, escritores y químicos. Eugène Schueller forma parte del Comité de Redacción y está a cargo de la rúbrica científica. En un artículo que se refiere a la coloración del cabello, es el primero en preconizar las pruebas de color. Eugène Schueller compra el título en 1912.
1910: Primera sala de demostración para peluqueros
Obstinado y ambicioso, Eugène Schueller consigue convencer a los peluqueros parisienses de adoptar sus tintes. Gesta ideas para desarrollar su sociedad: se apoya en representantes para vender sus productos en toda Francia; luego crea una escuela de tintes en la calle Louvre de París, donde fija la dirección técnica con un antiguo peluquero de la Corte de Rusia como demostrador. Habiendo entendido que su éxito está estrechamente vinculado a la de los peluqueros, crea inmediatamente un vínculo privilegiado con la profesión. Un vínculo que no dejará de reforzarse jamás.
1920: Convertido en un negocio internacional
Después de la guerra, una nueva era se abre. En todo el mundo, las mujeres trabajan, ganan dinero, se vuelven coquetas, y ya no quieren que su cabello gris traicione su edad. Los tintes L’Oréal conocen el éxito, incluso más allá de las fronteras francesas: Italia en 1910, Austria en 1911, Holanda en 1913, pero también en Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Brasil…
1925: “L’Oréal d’Or para aclarar”
Eugène Schueller realiza varias actividades: fabricación de celuloide, de barniz, plásticos (e incluso una sociedad en Rusia!). Sus éxitos en la industria terminan de forjar su convicción: el crecimiento y el éxito pasan por la investigación y la innovación. Sigue innovando en la belleza, y crea L’Oréal d’Or, un producto aclarador completamente inédito, que da reflejos dorados al cabello y vuelve los rubios más naturales.
1928: Rescate de Monsavon
Eugène Schueller compra la sociedad de los Jabones Franceses creada en 1920. La fábrica que se encuentra calle Martre, en Clichy, será la que más tarde se convertirá en la sede de L’Oréal. Eugène Schueller emprende entonces, la tarea de modernizar este negocio mejorando la calidad y modificando la publicidad del famoso Monsavon.
O’ CAP, los principios del cuidado capilar “Espuma y lava sin agua, O’ Cap para el cabello”: en una época en la que se lava aún muy poco el cabello, esta loción espumante capilar cuyo nombre se inspira en “Agua Capilar” actúa como champú. Son los inicios de un planteamiento pedagógico de Eugène Schueller: sensibilizar progresivamente a los franceses sobre la higiene corporal.
1929: Resultados inmediatos con Imédia

Preocupado en proponer colores de cabello más duraderos y de mejor calidad, Eugène Schueller trabaja sobre una coloración orgánica, que penetra al interior de la fibra. De hecho, ya había registrado algunos años antes una patente sobre un colorante de penetración rápida. Imédia conoce de inmediato y en forma fulminante el éxito. En 1931, una nueva innovación, esta vez en materia de packaging. Mientras que los productos colorantes de la competencia se venden en gran cantidad, con un elevado riesgo de oxidación al aire, Eugène Schueller es el primero en crear los productos Imédia en dosis individuales, para la comodidad y la seguridad de la clienta, pero también del peluquero.
El secreto de los rubios platinados, L’Oréal Blanc. Eugène Schueller tuvo muy pronto la convicción de haber creado un verdadero “tesoro” con una de sus primeras fórmulas decolorantes: "¡una industria inmensa, está incluida en este frasco! Un día, millones de castañas querrán ser rubias!" El cine le da pronto la razón. Las estrella de Hollywood, particularmente, Jean Harlow, estrella de la película “Rubia Platino”, lanza la moda del rubio. En las peluquerías, el polvo decolorante L’Oréal Blanc, hace furor en las más elegantes. Incluso se llega a crear un club de consumidoras “Rubia Platino”.
Fuente: L’Oréal Colombia












